Bajar la potencia para ahorrar ¿Si o no?

Bajar la potencia para ahorrar ¿Si o no?

¿Crees que no gastas tanto cómo pagas y quieres saber por qué? ¿No sabes qué potencia tienes contratada? o quizá sí, pero, ¿Tienes dudas de si es la adecuada y si podrías ahorrar al cambiarla? Sigue leyendo porque te contamos todo lo que necesitas saber.

La potencia contratada es lo más importante a tener en cuenta a la hora de pagar facturas, ya que esta es la base de donde parten. Puede que tengas un exceso de potencia y que estés tirando dinero a la basura, cuando podrías ahorrar bajándola, o, por el contrario, puede que te quedes corto y eso te perjudique a la hora de sufrir “cortes” cada dos por tres, cuando utilices varios aparatos eléctricos al mismo tiempo.

En este artículo te explicamos algunos casos en los que sería bueno disminuir la potencia eléctrica para conseguir un ahorro, y el desembolso que puede suponer si se hace a la ligera y no se tienen en cuenta todas las posibilidades.

¿Exactamente qué es la potencia contratada y por qué me afecta?

Supone un coste mensual fijo en tu factura en función de los kW que hayas contratado. Aunque gastes 0 kW y estés de vacaciones, o no utilices temporalmente tu vivienda o local, seguirás pagando una factura equivalente al precio de la potencia contratada. 

A modo práctico, es la cantidad de kW que soporta la electricidad de tu casa cuando conectas varios electrodomésticos a la vez. Si superas esa potencia habrá un corte de luz y tendrás que apagar alguno de los aparatos que estés utilizando en ese momento, para posteriormente reiniciar el cuadro de luz.

Razones por las que podrías ahorrar dinero bajando tu potencia.

1. Por cada tramo que reduzcas ahorrarás un poco más, pagando menos mes a mes.

2. Si nunca han “saltado los plomos” o el Interruptor de Control de Potencia. (El ICP es el nuevo interruptor de control que te corta la luz cuando superas la potencia que tienes contratada) Es debido a que nunca has utilizado el máximo de tu potencia y tienes un margen para disminuirla, beneficiándote de ello.

3. Si tienes un inmueble desocupado. En el caso que dispongas de un local/vivienda que no se utilice (durante un año mínimo, puesto que si das de baja el suministro por completo, al darlo de alta otra vez tiene un coste). Así que la solución sería bajar la potencia al mínimo para pagar un gasto fijo muy reducido, para luego no tener que, pagar todos los gastos que conllevan realizar un alta nueva. Cuidado, porque en principio, solo puede haber un cambio de potencia al año por titular.

4. Cambios en tu consumo. Si cambias tus hábitos de consumo, ya sea porque has cambiado a otro tipo de electrodomésticos que consumen menos, o porque has instalado paneles solares. O quizá trabajas muchas horas fuera de casa y el resto de personas que conviven contigo también, o estás menos tiempo en el hogar que antes, por la razón que sea, y minimizas el consumo de los aparatos que más gasto conllevan como la calefacción, el aire acondicionado, la vitrocerámica, los calentadores de agua (termos), etc. puedes bajar la potencia.

5. La unidad familiar cambia. Si hay menos personas conviviendo en casa, seguramente necesites menos potencia, y si aumentan el número de personas y se utilizan más aparatos a la vez, es probable que se consuma más sin que te puedas plantearte esta forma de ahorrr, incluso puede que tengas que contemplar la opción de un aumento de potencia.

6. Utilizas un medidor energético. Si has utilizado un medidor de energía y has visto que consumes menos electricidad de la que tienes contratada puedes bajar la potencia. Si no lo has probado, hay medidores que ayudan a recopilar los datos del gasto eléctrico de toda tu vivienda colocándolos en el cuadro eléctrico. Son los más útiles para monitorizar el gasto global que se hace en kWh y de este modo puedes llevar un control real de lo que estás consumiendo y así ver si te conviene bajar tu potencia para ahorrar o no.

Gastos a tener en cuenta para tomar una decisión

Antes de nada, también debes mirar los gastos extra. Al reducir la potencia tendrás que abonar un pequeño coste de 9,04 euros +IVA a razón de los derechos de enganche.

Lo que si que hay que tener muy en cuenta es escoger adecuadamente la potencia que vas a reducir porque, si la subes el gasto será mayor, ya que tendrás que pagar también los derechos de acceso 17,37 € + IVA por kW solicitado y de extensión 19,70 € x kW.

Las distribuidoras están obligadas de aceptar SOLO un cambio al año, si quisieras volver a cambiarla porque no es la que te conviene o porque te has quedado corto, podrían ponerte pegas.

Si la instalación tiene más de 20 años te van a pedir el Boletín Eléctrico actualizado que puede suponer un gasto entre 60 y 200 euros aproximadamente.

Algunas distribuidoras pueden cobrarte otros depósitos, así que, si decides hacer un cambio de potencia, llama e infórmate bien antes, para considerar todas las posibilidades.

Si quieres saber qué potencia es la más adecuada para ti, lee nuestro artículo "¿Cuál es la potencia adecuada para mí?" , en el que te damos varios tips para que escojas la que más conveniente y te informamos de nuestras tarifas.

Cualquier duda ponte en contacto con nosotros a través de atención al cliente y estaremos encantados de resolvértela. 

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